Otro

Cómo recuperar el control de tu tiempo usando la técnica del Timeblocking

25 de octubre de 20252 min de lecturaEdición #91

Hola,

Cuando ves pacientes, el tiempo normalmente está controlado por alguien más:

  • Si haces consulta, tienes un bloque definido para atender.
  • Si estás en un turno, alguien ya calculó cuántas atenciones o procedimientos puedes hacer.
  • Si estás en pabellón, cada cirugía tiene su tiempo asignado.

Pero en los roles de gestión no es así:

  • Puedes tener infinitas reuniones.
  • Te llegan cientos de correos.
  • Aparecen decenas de problemas no planificados.
  • Y se suman toneladas de tareas administrativas.

El resultado: casi nunca tienes tiempo para pensar.

Un estudio de Harvard muestra que los líderes en salud gastan más del 40% de su tiempo en reuniones y tareas administrativas. Eso deja menos del 60% para dirigir, decidir y pensar.

Y la solución no es trabajar más (el día sigue teniendo 24 horas, y nadie quiere pasar de 9 en el trabajo).

La solución: estructurar mejor la agenda.

El método: Timeblocking

El timeblocking es una técnica simple —y muy efectiva— para mejorar el uso del tiempo. Consiste en bloquear en tu calendario períodos definidos para realizar tareas específicas, con un orden lógico y estratégico.

Acá te cuento cómo aplicarlo en tres pasos:

1. Bloquea primero lo estratégico

Tu calendario refleja tus prioridades.

Lo que no está agendado, no se hace. Punto.

Empieza cada semana reservando espacios para pensar, analizar y decidir.

No son bloques para tareas menores, sino para las que generan mayor impacto.

Por ejemplo, si eres jefe de un servicio médico-quirúrgico, puedes bloquear los lunes de 9:00 a 10:00 para revisar indicadores críticos (días de estada, altas, ocupación, productividad) y definir acciones clave.

Ese bloque es intocable.

Idea clave: primero reservas tiempo para dirigir, después para operar.

2. Agrupa tareas del mismo tipo

Cambiar de contexto cuesta caro.

Cada vez que saltas entre una reunión clínica, un correo urgente y un informe clínico, pierdes concentración y capacidad de análisis.

Una regla simple: agrupa tareas similares.

Por ejemplo:

  • Reúne todas las reuniones operativas en un tramo del día.
  • Deja el bloque de trabajo analítico (lectura, planificación, informes) en otro.

En las instituciones con buena gestión, los días tienen estructura:

  • Reuniones por la mañana.
  • Trabajo profundo por la tarde.
  • Espacio de revisión y cierre al final del día.

Idea clave: menos transiciones = más energía para pensar.

3. Defiende tus bloques como si fueran reuniones críticas

Tu tiempo estratégico no es negociable.

Trátalo como si fuera una reunión con el directorio:

nadie entra, nadie interrumpe, nadie mueve la hora.

Si aceptas “una conversación rápida” o “un café de 10 minutos”, perdiste el foco y el hábito.

Puedes ser flexible, pero no complaciente.

Si no respetas tus bloques, el sistema colapsa.

Idea clave: proteger tu calendario es proteger tu capacidad de liderar.

En resumen:

Para recuperar tiempo (sin trabajar más), haz esto:

  • Agenda primero lo estratégico.
  • Agrupa tareas del mismo tipo.
  • Defiende tus bloques como reuniones críticas.

Tu tiempo es tu herramienta de liderazgo más valiosa.

Cuídala como tal.

Hasta la próxima,

Cristian

¿Quieres más ideas prácticas para liderar en salud? Sígueme en LinkedIn e Instagram.

También te podría gustar:

← Volver al archivo