Cómo empezar un rol de liderazgo en una nueva institución
5 de Abril, 2025
N° 077 | Tiempo de lectura - 3 minutos
Hola,
Llegar como jefe a una nueva institución es un desafío complejo.
No conoces la cultura, los equipos desconfían de los cambios y todos te observan.
¿Deberías actuar rápido o esperar?
¿Tomar decisiones o escuchar primero?
Muchos líderes fracasan en sus primeros meses porque llegan con respuestas en vez de con preguntas.
Se enfocan en demostrar autoridad en vez de construir credibilidad. El resultado: resistencia, desconfianza y un equipo que solo sigue órdenes sin compromiso real.
En mi años en gestión, me ha tocado este desafío varias veces en 5 instituciones distintas y (luego de cometer algunos aciertos y muchos errores) he llegado a algunas conclusiones y recomendaciones:
Acá te comparto tres tipos para integrarte con éxito a un rol de liderazgo en una nueva institución.
1. Escucha más de lo que hablas
Antes de hacer cambios, entiende el terreno.
En los primeros 90 días, dedica el 70% de tu tiempo a escuchar. Conversa con médicos, enfermeras, administrativos y pacientes. No solo preguntes sobre procesos, sino sobre cultura:
¿Qué funciona bien aquí?
¿Cuáles son los principales obstáculos en tu trabajo diario?
Si pudieras cambiar una sola cosa, ¿qué sería?
Un estudio de McKinsey mostró que los líderes que priorizan la escucha en su llegada logran un 40% más de adhesión a sus cambios.
Esto ocurre porque los equipos sienten que sus opiniones importan y que el nuevo jefe no es solo alguien que impone, sino alguien que comprende.
2. Identifica quiénes realmente "mueven la institución"
En cada hospital hay personas que, sin estar en la estructura formal, son clave para la cultura y las decisiones.
Pueden ser un enfermero con décadas de experiencia, un administrativo que resuelve los problemas antes de que lleguen a dirección o un médico que todos respetan.
¿Cómo encontrarlos? Observa:
¿A quién acuden las personas cuando necesitan ayuda?
¿Quién es consultado antes de que un gran cambio se implemente?
¿Quién tiene la confianza del equipo, aunque no tenga un título de jefatura?
Construir relaciones con estos “líderes informales” te permitirá comprender la dinámica real de la institución y aumentar la efectividad de tus decisiones.
3. Gana una victoria rápida, pero significativa
Los equipos evalúan a su nuevo jefe con una pregunta inconsciente: ¿Este cambio vale la pena?
La forma más rápida de responder es demostrando que puedes mejorar algo concreto en poco tiempo.
Elige un problema pequeño pero visible. Puede ser:
Agilizar la entrega de insumos críticos en la UCI.
Reducir la burocracia en la solicitud de exámenes.
Mejorar la coordinación entre unidades que tienen fricciones constantes.
Cuando los equipos ven que un cambio concreto mejora su día a día, generan confianza en el liderazgo y están más dispuestos a apoyar transformaciones más profundas.
Si además en ese cambio están involucrados y se siente parte, mucho mejor.
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Y así es como puedes integrar tu liderazgo en una nueva institución: escuchando antes de hablar, identificando a los verdaderos influyentes y demostrando impacto con una victoria rápida.
Hasta la próxima semana,
Cristian
