Cómo responder a un comentario agresivo en un rol de gestión
4 de Mayo, 2025
N° 081 | Tiempo de lectura - 3 minutos
Hola,
Una de las situaciones más incómodas en un rol de gestión es cuando alguien te lanza un comentario agresivo. Puede ser en plena reunión de equipo o, peor aún, en un correo con copia a todo el mundo.
Algunos ejemplos:
“Los clínicos estamos hartos de decisiones administrativas que no tienen sentido.”
“A ustedes solo les importan los números, no los pacientes.”…
En gestión en salud, este tipo de comentarios son comunes.
Y, claro, lo primero que uno piensa es:
Me defiendo con argumentos.
Le devuelvo el comentario con la misma fuerza.
Me quedo callado… pero con rabia por dentro.
El tema es que ninguna de estas opciones realmente ayuda.
Según un artículo de Harvard Business Review, los conflictos mal manejados pueden bajar la productividad de un equipo hasta en un 30%. Nada despreciable.
Por eso hoy te quiero compartir tres ideas que me han servido (y mucho) para responder de forma más efectiva cuando te lanzan un comentario agresivo.
1. Mantén la calma y no muerdas el anzuelo
Cuando alguien dispara un comentario agresivo es muy fácil engancharse emocionalmente.
Pero lo mejor que puedes hacer es respirar hondo y tomarte un segundo antes de responder.
Parece simple, pero no lo es. Un comentario malintencionado puede descolocarte y hacer que reacciones muy mal.
Ejemplo:
En una reunión, un jefe de servicio dice:
“Otra vez cambiaron el protocolo sin preguntarnos. Nadie confía en la administración.”
En vez de decir: “Eso no es cierto”, podrías decir:
“Entiendo tu preocupación. ¿Te parece que después de la reunión revisemos juntos el impacto del cambio?”
Si estás en un rol de liderazgo, no debes responder agresividad con agresividad. Jamás.
2. Distingue el mensaje de la emoción
La mayoría de las veces, la agresividad es solo una forma torpe de expresar frustración.
No es que quieran atacarte personalmente: muchas veces la persona simplemente está colapsada.
Por eso, si logras mirar más allá del tono, es más fácil manejar la situación con cabeza fría.
¿Cómo hacerlo? Reformulando con neutralidad:
Comentario: “Siempre toman decisiones sin nosotros.”
Respuesta: “Parece que te preocupa no estar participando. ¿Cómo podríamos mejorar eso?”
Comentario: “¿Hasta cuándo nos cambian los insumos para los procedimientos?”
Respuesta: “Entiendo tu preocupación por la calidad de los insumos ¿Te parece que busquemos una forma de equilibrar eso con los recursos disponibles?”
3. Haz una pregunta
Las preguntas tienen un poder increíble: bajan la tensión y abren la puerta al diálogo.
Ya sé que dicen que no hay que responder una pregunta con otra, pero en este caso - cuando hay agresividad - las reglas cambian.
En vez de reaccionar, haz preguntas desde la curiosidad, no desde la confrontación.
Ejemplo:
“Veo que este tema te importa harto.
¿Cómo crees tú que podríamos manejarlo mejor?”
Cuando es con genuina curiosidad (y no ironía), hacer preguntas de este tipo permite redireccionar la agresividad hacia una conversación productiva.
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En resumen:
Cuando recibas un comentario agresivo:
1️⃣ Mantén la calma.
2️⃣ Mira el mensaje detrás del tono.
3️⃣ Responde con una pregunta.
Hasta la próxima semana,
Cristian
