Cómo estructurar tu comunicación en 3 pasos
17 de Mayo, 2025
N° 083 | Tiempo de lectura - 3 minutos
Hola,
En roles de liderazgo, saber comunicar es clave.
Es como para un futbolista saber pegarle bien a la pelota.
O para un médico conocer anatomía.
O para un ingeniero manejar matemáticas.
Y por eso, el futbolista practica durante años cómo mejorar su técnica. Desarrolla un método.
El médico estudia anatomía a fondo. Y con el tiempo, crea formas sistemáticas de diagnosticar.
Y el ingeniero… ya saben.
Pero, curiosamente, muchas personas que lideran equipos no estudian ni desarrollan métodos para comunicar mejor.
Y eso tiene un costo. A veces, incluso clínico.
De hecho, una investigación publicada en BMJ Quality & Safety mostró que el 30% de los errores clínicos se deben a fallas en la comunicación.
Por eso, acá te comparto tres recomendaciones simples para comunicar mejor en roles de gestión:
1. Parte con el “por qué”
Como dice Simon Sinek (autor imperdible en temas de liderazgo y comunicación):
La gente no compra lo que haces, compra por qué lo haces.
Esto es fundamental en gestión en salud.
Supongamos que necesitas implementar un nuevo protocolo de higiene de manos.
Si partes explicando los pasos técnicos o los indicadores, es probable que pierdas a la mitad del equipo.
Pero si comienzas con el por qué —por ejemplo:
“Cada año, cientos de pacientes adquieren infecciones que podríamos prevenir”—
ahí conectas desde el propósito.
Y cuando las personas entienden el propósito, escuchan mejor.
2. Simplifica el “qué”
Uno de los errores más comunes en salud es pensar que más información es mejor.
Y eso lo arrastramos desde la universidad, donde nos enseñaron a memorizar diagnósticos diferenciales y listas infinitas de tratamientos.
En gestión, eso no sirve.
Tu mensaje tiene que ser claro, concreto y fácil de repetir.
Una herramienta útil es la “regla del 1-3-1”:
Un mensaje principal
Tres puntos clave que lo respalden
Una acción concreta al cierre
Ejemplo:
Imagina que vas a comunicar un cambio en el proceso de entrega de informes médicos para reducir los tiempos de espera de los pacientes.
“Queremos que los pacientes reciban sus resultados más rápido. Para eso, haremos tres cambios:
Digitalización completa de los informes.
Entrega automática por correo electrónico.
Revisión médica dentro de 24 horas.
¿Qué necesito de ustedes? Que revisen el nuevo flujo antes del jueves y hagan sus observaciones.”
3. Termina con un “cómo” emocional
Una buena comunicación además de informar, inspira.
Por eso, cierra tu mensaje con algo que conecte con lo emocional, no solo con lo racional.
Usa frases que hablen del impacto, del propósito, de lo que está en juego. Evita los clichés. Y busca dejar una idea que dé vueltas en la cabeza.
Por ejemplo:
“Si logramos este cambio, nuestros pacientes van a dormir mejor. Y a veces, eso es el mejor tratamiento.”
“Si acortamos el proceso prequirúrgico, reducimos la ansiedad. Y eso mejora toda la experiencia del paciente.”
“Si usamos mejor los recursos, podremos atender a más personas que hoy no pueden pagar.”
Y así, puedes estructurar cualquier mensaje en tres pasos simples:
Parte con el “por qué”
Simplifica el “qué”
Cierra con un “cómo” emocional
Porque, al final, las ideas técnicas solo sirven si los demás pueden entenderlas, recordarlas… y actuar sobre ellas.
Hasta la próxima semana,
Cristian
